Primero se accede a San Vicente de Cañete, a 135 kilómetros al sur de Lima, por la Carretera Panamericana. Luego, se asciende por una empinada pero segura pista, hacia el este, por unos 43 kilómetros más.
Gracias a la afluencia del río Cañete, el cálido valle de Lunahuaná es un paraíso para los deportes de aventura. Cuenta con rápidos de nivel II, III y IV. En el lugar se organiza un festival que incluye campeonatos de canotaje, parapente, trekking, vuelo libre, ciclismo de montaña, pesca con cordel y atarraya.
El rafting se puede practicar en el río Cañete durante todo el año. El río tiene una extensión de casi 220 kilómetros y nace de la laguna de Ticliacocha, en Yauyos. Dependiendo del nivel de sus aguas se ofrecen diferentes rutas.
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