- La ciudad recibe unos 68 mil turistas al año. La mejor época es entre junio y octubre.
- Tiene 4 hostales tres estrellas (Casa Vieja, Puma Urco, El Tejado y Casona Monzante) cuyos precios oscilan entre 25 y 45 soles. También hay hospedajes desde S/.15.
- Las empresas Móvil Tours y Civa salen diariamente desde Lima. Los pasajes cuestan 75 soles.
La fortaleza dista mucho de las postales. Parte de sus entradas se han derrumbado debido a la erosión natural, y ello originó que las autoridades inicien el Plan Maestro para cimentar su conservación.
"Kuélap estuvo abandonada 500 años, desde el siglo XVI. El exceso de humedad y el crecimiento de los bosques dañaron sus estructuras", sostiene el arquitecto Alfredo Narváez, quien asegura que se requieren 20 millones de soles para recuperar el complejo de 1.500 hectáreas.
Aun así, transitar por Kuélap es una delicia (los amantes del trekking le dedican 10 horas de caminata desde Chachapoyas por el camino prehispánico). Todavía son visibles algunas de sus 400 unidades familiares en forma circular.
Dada a conocer en 1843 de manera casual por el juez Crisóstomo Nieto, Kuélap está rodeada por una fauna donde son comunes osos de anteojos, pumas, venados y cien variedades de orquídeas.
Kuélap también fue una ciudad cementerio. Solo hasta ahora se han encontrado 85 forados con osamentas humanas, a razón de 20 individuos por forado. En el extremo norte del complejo destaca El Torreón, el punto más elevado. En la zona se encontraron también restos de cerámica Chimú, conchas spondylus y cerámio inca y colonial, lo que indica su ocupación sucesiva.
Los Chachapoyas fueron un pueblo rebelde, sojuzgado por los incas con dificultad.
MODERNO DORADO
Sin embargo, como siempre la minería ha echado el ojo en la zona. Existen 28 denuncias (el primer paso antes de la explotación) de recursos minerales, que de concretarse contaminarían el lugar, dañarían el ecosistema y malograrían el proyecto de un corredor turístico y de desarrollo. Chachapoyas debe impedirlo.
Tradición, historia, belleza y buena olla El Purtumote es el plato emblemático tradicional. Inclusive, en Kuélap se han encontrado vestigios milenarios de esta entrada hecha con frijol seco, mote pelado seco, culantro y sal. Sus sopas (le llaman locros) son una delicia: la Chochoca, con maíz tierno cocinado y cuero reventado de chancho, el Guineo (plátano verde con frejol verde), el Shirumbe (hecho con frejol verde y yuca) y el espesado preparado con trigo pelado y papas. Todo esto acompañado con una cecina chancada con maíz y un dulce de zapallo duro con leche. Y no hablemos de los tragos: un vaso de Morachao (primo hermano del selvático Uvachado, hecho con aguardiente pero con moras) basta para buscar a las descendientes de la mítica princesa Casharaca que abundan en las noches chachapoyanas.
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